Es día de muertos en mi país, y no puedo evitar pensar en mi madre, y en aquellas personas que la vida decidió apartar de mi … no sé si de verdad hay algo más allá de esta vida, o si uno puede ser fantasma y quedarse con los que ama … no sé si como dice la tradición, que al poner una ofrenda y encender el copal el humo invocará a nuestros seres queridos y los pétalos de las flores de cempazúchitl que esparcimos en el piso les mostrarán el camino de regreso a nuestro mundo …
Todo lo que se es que extraño a mis seres queridos y daría cualquier cosa por volver a tomarlos de la mano y reír juntos, y que todo fuera como antes, porque sin ellos el mundo sigue, si , pero nada es igual … así que como todos los años iré al mercado y comparé la fruta, las flores, los coloridos mantelitos de papel picado, las veladoras, el copal, y mi cocina se inundará con los el olor a canela , clavo y piloncillo para hacer el dulce de camote y los tejocotes y la calabaza en tacha, y prepararé los guisos que sé que les gustaban a mis seres queridos y esta noche me sentaré a la mesa a compartir el pan de muerto y una taza de espeso chocolate caliente con mi familia y amigos mientras al ver la ofrenda recordamos a nuestros seres queridos y hablaremos de ellos con alegría, y reiremos y, por mi parte sentiré que están de nuevo conmigo, no por el aromático humo del copal o las flores de cempazúchitl, ni por las calaveras de azúcar, sino porque estaremos de nuevo a la mesa riendo, hablando y compartiendo, justo como lo hacíamos antes, y sentiré por un momento que puedo tomar sus manos de nuevo.
Esta vez unidos por los muertos que desde otro cielo, otras estrellas quizá si vengan a visitarnos y recordarnos que están siempre a nuestro lado si tan sólo pensamos en ellos, y que al hacerlo estamos juntos una vez más.
xoxo Abril
